miércoles, 18 de septiembre de 2013

El rey de Holanda Guillermo Alejandro da su primer gran discurso.


Hola queridos amigos, hoy les quiero contar que el dia 17 de septiembre al igual que todos los terceros martes de septiembre desde 1848, este mediodía se ha celebrado en La Haya el llamado Prinsjesdag o Día de Príncipe, jornada en el que se inaugura ceremonialmente el curso político holandés.


Apesar de la lluvia y a las bajas temperaturas que predominaban en Holanda, el número de personas que han asistido desde las calles de La Haya al paso de los Soberanos en la llamada Carroza de Oro, un regalo de la ciudad de Ámsterdam a la reina Guillermina en su coronación, ha sido el más alto de los últimos años. La curiosidad por asistir al primer Día del Príncipe de los nuevos Reyes ha llevado igualmente a que las tribunas instaladas por el Ayuntamiento, hayan pasado de albergar 1.600 asientos a 2.500.
 

El Rey ha sido recibido por los representantes de la Cámara Alta (Eerste kamer) y la Cámara Baja (Tweede Kamer), en la Sala de Armas situada en la plaza Binnenhof de la capital de los Países Bajos y ha afirmado en su primer Discurso del Trono que existen indicios de que la economía mundial y, en concreto, la holandesa está en camino de abandonar el estado de crisis. El Soberano ha subrayado que es necesario prestar atención a las necesidades sociales de los ciudadanos. El discurso ha comenzado con un agradecimiento al parlamento y al pueblo holandeses por su cálida acogida como nuevo Soberano, y, especialmente, ha recordado a su madre, la princesa Beatriz y su hermano muerto el principe Friso.

El rey Guillermo lanzó un tímido mensaje esperanzador. “Si bien la crisis sigue notándose, hay señales positivas que llevan a pensar que está llegando a su fin y hay perspectivas de mejora para Holanda”


Estos fueron unos de los cuantos cambios que se avecinan en Holanda según su discurso:

-Parte de los costes de los dependientes y enfermos crónicos, asistencia social y programas de reintegración laboral pasarán a manos municipales. Se trata de mejorar el servicio, pero los ayuntamientos disponen para estas partidas de la mitad del presupuesto estatal.
-Otro ejemplo son los subsidios para menores de seis años, y a partir de esa edad, que se uniformarán a la baja.( apoyos econmomicos o subsidios sobre guarderias serán menos)
-El salario de los funcionarios se congela aunque pagaran menos primas sanitarias.
-El Ejército recortará 2.300 puestos (en 2011 ya se aprobó una reducción de 12.000 militares).
-El Estado ahorrará 750 millones en medicinas al reducir las pagadas por el seguro.
-Los declarados incapaces para trabajar recibirán menos ayudas extra y todos los ministerios ahorraran, En conjunto, 165 millones de euros, entre otras medidas.


El rey ha recordado el endeudamiento de las familias, la delicada situación de los bancos y la necesidad de reducir el déficit. Ha subrayado la idoneidad de “unas reformas que requieren tiempo” y ha señalado que su país debe ser “un pueblo fuerte y consciente capaz de adaptar los cambios a su vida”. A continuación, ha explicado por qué se descentraliza de este modo: “La gente quiere decidir por sí misma, organizar su vida y cuidar unos de otros”. ¿Cómo se traduce todo ello a pie de calle?Vestido de gala pero no de uniforme militar, y flanqueado por su esposa, la reina consorte Máxima, el monarca ha querido contribuir a la sobriedad general. Es verdad que había gran expectación por ver a Máxima sentada en un trono, aunque fuera más pequeño.


 Después de cuatro soberanas seguidas, es la primera vez en 126 años que una consorte real acompaña al rey de Holanda en la apertura parlamentaria. Las calles estaban llenas para verles pasar en carroza, pero dentro no ha habido cortejo. A la Sala de los Caballeros del antiguo Parlamento medieval de La Haya le ha acompañado su hermano, el príncipe Constantino, y su mujer, Laurentien. Solo los cuatro han aparecido luego en la tradicional escena del balcón, su estreno desde la abdicación de Beatriz, actual princesa.


A Máxima se le pudo ver con clásica elegancia y su eterna sonrisa. Para la ocasión, la Soberana eligió un vestido de manga larga en color oro y pamela ladeada a juego, la misma que llevó al enlace de los príncipes Alberto y Charlene de Mónaco.


El Día del Príncipe ha concluido a las dos y media de la tarde con la tradicional escena del balcón en el Palacio Noordeinde, donde la Familia Real ha regresado después de que el Rey leyera el Discurso del Trono en la Sala de la Caballería. Cientos de ciudadanos han vitoreado a los Reyes y a los príncipes Constantino y Laurentien, que respondieron desde la balconada con sonrisas y saludando con la mano.






No hay comentarios: